Como cada año cada vez son más las personas que al llegar las vacaciones, ven la posibilidad de alquilar su vivienda para sacarse un ingreso extra y son muchos los propietarios de viviendas que barajan la opción del alquiler vacacional. Pero, ¿es legal esta práctica en España? ¿Necesito una  licencia turística

¿Qué diferencia hay entre apartamentos turísticos y viviendas turísticas?

Antes que nada, hay que aprender que la diferencia más importante entre uno y otro es que los apartamentos turísticos son unidades de alojamientos cuyos titulares son empresas y los inmuebles no tienen carácter residencial. Por otro lado, las viviendas de uso turístico  son unidades residenciales y su propiedad es individual. 

¿Qué condiciones necesito cumplir para tener una vivienda turística?

Son varios los requisitos que se deben cumplimentar para obtener la licencia turística:

  • Cesión completa y plena de la vivienda. 
  • Disponer la cédula de habitabilidad de la misma. Además de cumplir con las condiciones técnicas y de calidad que se les exigen a las viviendas en general. 
  • No está permitido ocupar más plazas de las indicadas en la cédula de habitabilidad.
  • La vivienda debe estar amueblada y dotada de aparatos y utensilios para su empleo. 

La licencia turística es un requisito indispensable para poder alquilar una vivienda vacacional

Esta licencia es un permiso obligatorio que se debe tener para poder comenzar a alquilar una vivienda vacacional, si no se tiene, se estaría cometiendo una irregularidad, ya que sería ilegal realizar cualquier tipo de actividad turística con la propiedad. 

Además, muchos portales web de servicios de arrendamiento te obligan a contar con esta licencia para poder anunciarte en sus páginas. 

En la web informativa licenciaturistica.com se puede encontrar, de forma gratuita, toda la información detallada sobre este permiso, para que todas las personas que estén interesadas puedan resolver sus dudas y hacer las gestiones necesarias.

¿Dónde puedo solicitarla?

La licencia turística para el alquiler de inmuebles vacacionales se tramita directamente en las CC.AA, y cada una de ellas suele tener sus propias condiciones y normas. La legislación en cuanto a esta materia es bastante heterogénea y varía de región en región. 

Es importante conocer las normativas vigentes en la comunidad donde se encuentre el inmueble vacacional que se pretende poner en el alquiler turístico, sobre todo para no tener ningún problema más adelante y poder alquilarlo de manera legal.

Hay que tener en cuenta que este permiso no se otorga de forma inmediata, el tiempo estimado puede variar entre uno y tres meses, dependiendo de la comunidad autónoma. Lo más recomendable siempre es pedirlo con antelación y cumplir con los plazos establecidos. 

El permiso se puede solicitar en el ayuntamiento, solo debe presentar la declaración responsable del inicio de actividad de vivienda de uso turístico, junto con los planos de la propiedad, firmado por un técnico y supervisado por el correspondiente colegio profesional. 

También es necesario presentar la cédula de habitabilidad, los datos del propietario y de la vivienda, y sobre todo demostrar que se cumplen con las normativas legales vigentes

Una vez que se haya cumplido con todos los requisitos, el Ayuntamiento donde se ha iniciado todo el proceso, procederá a incluir la propiedad en el Registro de Turismo  de la CC.AA y entregará al propietario su ficha de inscripción con el número correspondiente, con el que podrá ejercer sus derechos turísticos y alquilar el inmueble vacacional sin problemas. 

¿Qué ocurre si no se regulariza el uso turístico de la vivienda?

En caso de que no se regularice el uso turístico de una vivienda, esta sería de actividad ilegal. Debe pasarse por el procedimiento mencionado anteriormente. De lo contrario, el propietario podría ser sancionado.

Las sanciones podrían oscilar entre: 

  • 3.000 euros si se considera una infracción leve.
  • 30.000 euros en caso de ser una infracción grave.
  • Si se considera una infracción muy grave  podría acarrear una multa de hasta 600.000 euros.

Por estos casos, tanto el propietario/a como la empresa que gestiona la propiedad son responsables de las infracciones e incumplimientos. Por tanto, la responsabilidad recaerá en ellos en el caso de saltarse la normativa sectorial turística y la de vivienda.